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viernes, 19 de octubre de 2007

Tu no sabes amar


Ya había posteado este poema, pero en estos momentos me llega al corazón...

Tú no sabes amar. ¿Acaso intentas
Darme calor con tu mirada triste?
El amor nada vale sin tormentas,
Sin tempestades el amor no existe.

¿Y con esa frialdad dices que me amas?
No, no es amor lo que hacia mí te mueve
El amor es un sol hecho de llamas
Y en los soles jamás cuaja la nieve.

El amor es un volcán, es un rayo, es lumbre,
Y debe ser devorador, inmenso;
Debe ser huracán, debe ser cumbre,
Debe alzarse hasta Dios como el incienso.

Pero tú, Juzgar que el amor es frío,
Que ha de vivir en corazones yertos;
Con tu anémico amor, anda, bien mío,
Anda al osario a enamorar a los muertos.

domingo, 18 de marzo de 2007

Tu no sabes amar


Tú no sabes amar. ¿Acaso intentas
Darme calor con tu mirada triste?
El amor nada vale sin tormentas,
Sin tempestades el amor no existe.

¿Y con esa frialdad dices que me amas?
No, no es amor lo que hacia mí te mueve
El amor es un sol hecho de llamas
Y en los soles jamás cuaja la nieve.

El amor es un volcán, es un rayo, es lumbre,
Y debe ser devorador, inmenso;
Debe ser huracán, debe ser cumbre,
Debe alzarse hasta Dios como el incienso.

Pero tú, Juzgar que el amor es frío,
Que ha de vivir en corazones yertos;
Con tu anémico amor, anda, bien mío,
Anda al osario a enamorar a los muertos.

Julio Flores

miércoles, 31 de enero de 2007

Reto


De mis favoritos.

Esto es amor del bueno:

Si porque a tus plantas ruedo
como un ilota rendido,
y una mirada te pido
con temor, casi con miedo;
si porque ante ti me quedo
extático de emoción,
piensas que mi corazón
se va en mi pecho a romper
y que por siempre he de ser
esclavo de mi pasión;
¡te equivocas, te equivocas!,
fresco y fragante capullo,
yo quebrantaré tu orgullo
como el minero las rocas.
Si a la lucha me provocas,
dispuesto estoy a luchar;
tú eres espuma, yo mar
que en sus cóleras confía;
me haces llorar; pero un día
yo también te haré llorar.

Y entonces, cuando rendida
ofrezcas toda tu vida
perdón pidiendo a mis pies,
como mi cólera es
infinita en sus excesos,
¿sabes tú lo que haré en esos
momentos de indignación?
¡Arrancarte el corazón
para comérmelo a besos!


Julio Flores